
Para cuando debutaron los Foo Fighters, todos los conocían como esa banda con el antiguo batería de Nirvana. Pero Nirvana fue sólo una parada en el camino de Dave Grohl en la creación de la música y hacia el estrellato.Está claro que el nombre de Nirvana pesa demasiado sobre Dave Grohl y Foo Fighters. No obstante, es muy probable –aunque entramos en el terreno de las conjeturas- que el rápido ascenso a la fama de la banda haya tenido algo que ver con el ilustre pasado de su líder.
Grohl creció en Washington D.C., en una casa con mucha música; su madre era cantante y su padre flautista. Siempre había una guitarra a disposición, aunque Grohl no se animó a aprender que cumplió diez años. Cansado de tocar ‘Smoke in the Water’, se animó a tomar algunas lecciones con un profesor de guitarra, optando poco después por el auto-aprendizaje con los discos de The Beatles como guía. A los 11 años ya era capaz de grabar sus primeros acordes en un cassette. En 1984, se unió a Freak Baby como guitarrista, pero cuando la banda cambió a Mission Impossible, Grohl eligió la batería como instrumento. Su imponente forma de machacar el bombo y la caja le abrió las puertas –con tan sólo 17 años- de Scream, seminal banda de hardcore de la costa Este. Durante una gira con Scream, conoció a Krist Novoselic y Kurt Cobain, quienes tenían su propio proyecto de música hardcore; Nirvana. Cuando el batería original de Nirvana se marchó, invitaron a Grohl a Seattle para unirse a su banda. Lo hizo, por supuesto.
Antes de la muerte de Cobain en 1994, Grohl ya había estado escribiendo sus propias canciones y registrando algunas demos. Una pequeña discográfica lanzó un álbum de esas grabaciones, ‘Pocketwatch’, bajo el nombre de Late, antes de la explosión del álbum ‘Nevermind’ de Nirvana. Cuando la carrera de éstos llegó a su inesperado fin, Grohl decidió comenzar a mover las maquetas, no haciéndose esperar las ofertas discográficas, aunque al final fue Capitol la que se llevó el gato al agua, gracias a las negociaciones de Gary Gersh, conocido de Dave. N obstante, Grohl optó por crear su propio sello, Roswell –en homenaje a la ciudad de Nuevo Mexico- y cooeditó su primer álbum, ‘Foo Fighters’ con Capitol. El propio Dave grabó prácticamente todo el disco, contando sólo con la ayuda esporádica de Greg Dulli de Afghan Whigs, lo que no quitó para que inmediatamente nuestro protagonista reclutara un line-up estable. Los elegidos: el bajista Nate Mendel, el batería William Goldsmith y el guitarrista Pat Smear. Mendel y Goldsmith de Sunny Day Real Estate y Smear fue el guitarrista de The Germs, una de los pilares del punk norteamericano y principal influencia de Nirvana.
El álbum, simplemente llamado “Foo Fighters” y lanzado sin mucha promoción, fue recibido de manera entusiasta por crítica y público. La exuberante ‘This Is A Call’, de armonías a la Beach Boys, fue un éxito, a base de las pinchadas de la Radio, ya que Grohl se negó a hacer promoción –probablemente huyendo de las incomodas preguntas sobre el suicidio de Cobain-.
Foo Fighters fueron rápidamente catalogados como una banda de verdad. Algo que ayudó a desvincularse del fantasma de Nirvana. Cuando los Foo Fighters comenzaron a grabar su segundo álbum, ‘The Colour and the Shape’ (Capitol, 1997) el grupo estaba completamente ensamblado, aunque la grabación abriría las primeras heridas ya que Goldsmith decide dejar la banda. Fue reemplazado por Taylor Hawkins, quien había sido parte de la banda de Alanis Morrisette. Poco después fue el turno de Smear. Grohl invitó a su antes compañero de la banda Scream, Franz Stahl, a ocupar la vacante. Desafortunadamente, la participación de Stahl también fue corta, abandonando a los Foo Fighters poco antes del lanzamiento del tercer trabajo de éstos, ‘There Is Nothing Left To Lose’ (RCA, 1999). El disco fue grabado, básicamente, por Mendel, Hawkins y Grohl en el estudio casero de éste último. El elegido para sustituir a Stahl fue el ex No Use For a Name, Chris Shiflett.
Con tres álbumes a sus espaldas, los Foo Fighters se sacuden la herencia Seattle, Nirvana y el calificativo ‘grunge’ y Grohl pasa a ser reconocido como un autor de talento.
En ese mismo año 1999 Foo Fighters graban una versión del clásico de Pink Floyd ‘Have a Cigar’ en la que hay que destacar la contribución de la guitarra de Brian May de Queen. Más tarde, en marzo de 2001, cuando la legendaria banda de May es invitada a formar parte del salón de la fama del rock, Grohl y Hawkins comparten tablas con los británicos para interpretar el clásico ‘Tie Your Mother Down’.
En 2002 se pone a la venta ‘One by One’ (BMG, 2002) y ya con Shiflett como miembro de pleno derecho. Lo grabaron en el tiempo record de dos semanas y justo después de que Grohl regresara con su aventura con sus colegas Queens of The Stone Age.
2004 es un año movidito políticamente hablando para Foo Fighters, ya que deciden apoyar la campaña del candidato demócrata John Ferry, actuando –incluso- en directo para tal fin. Paradójicamente, será Bush el que se declare fan incondicional de los Fighters, llegando a usar un par de temas del grupo en su campaña; ‘Time Like These’ y ‘My Hero’. A Grohl y a los suyos les sentó fatal el arranque de Bush Jr.
‘In Your Honor’ (RCA, 2005) ve la luz en 2005 y debe su título a la anécdota electoral que acabamos de contar. Grohl se resarce a guitarrazo limpio de la insatisfacción que le provocó ‘One by One’.
En 2006 se publica el recopilatorio acústico ‘Skin & Bones’ (RCA, 2006) y en 2007 ‘Echoes, Silence, Patience & Grace’ (RCA, 2007) que incluye el primer guiño –que se sepa- a la destructiva relación de Cobain y Love y títulado ‘Let it Die’. Foo Fighters se embarcan en una gira que les llevará por Ámerica y Europa.